World Ayahuasca Conference | DÍA 4: Cultivando el cambio
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DÍA 4: Cultivando el cambio

DÍA 4: Cultivando el cambio

NOTA: Las opiniones, comentarios, ideas y eventuales propuestas expresadas aquí son exclusivas del autor y en ningún caso reflejan necesariamente ni la postura institucional de ICEERS, ni la de ninguno de sus miembros por separado. Escribo esta crónica un rato después de que me comuniquen que una unidad del BOPE (Batalhão de Operações Policiais Especiais) compuesta por 300 unidades viene en dirección a Rio Branco para tratar de apagar la revuelta armada que sigue en pie desde el martes y que parece se ha recrudecido. Dicen que ya van al menos 4 muertos y otros tantos heridos. Las bandas llevan granadas de mano entre sus municiones, así que la cosa parece que va en serio. Anyway… Vamos aprendiendo cada día más de las dinámicas humanas de Rio Branco y de Acre. Me traje como lectura de mesilla de noche Senderos de libertad, de Javier Moro, la lucha de Chico Mendes y los seringueiros por sus derechos a vivir dignamente y la lucha por los indios porque sus territorios y tradiciones sean respetados y protegidos. Como ya dije en otra crónica, la música daimista es música seringueira, pues los tres grandes mestres, Irinéu, Daniel y Gabriel lo eran. Esta tierra me está tocando el corazón. Esta historia de miseria, de opresión, de asesinatos impunes, de dolor que arrastra esta tierra me conmueve. Y a la vez tanta diversidad étnica, cultural y folclórica (sí, folclórica, esa palabra tan bonita y a la vez tan maltratada últimamente). Hoy les decía a mis colegas que a veces fantaseo con perderme por aquí un año visitando seringales y comunidades indígenas y religiosas. Ir de visita de vez en cuando al reino de la fantasía también mola a veces. Llegamos a la UFAC y nos encontramos con una deserción. Los indios jóvenes nos han dicho que se van del evento. No sé si lo conté el otro día: hay un movimiento de jóvenes indios que quieren transformar la tradición ayahuasquera indígena de acuerdo con los tiempos en los que viven. Por lo visto tienen un espacio en Rio Branco donde organizan sus sesiones, en las que incorporan lo mejor de los valores occidentales, que algunos tienen, como es la perspectiva de género o el cuestionamiento de la norma solo porque es norma. Claro, no gustan del todo a sus mayores. Así que las acusaciones de comerciar con la bebida sagrada, repetida cansinamente durante cada día por parte de algunos miembros de las iglesias y que, por tanto repetir, más que indignar, aburren, ha terminado recayendo en ellos acusados por sus mayores. Y, como reacción, han decidido hacerles un corte de manga y largarse. Nosotros habríamos preferido que hablaran entre ellos y estábamos dispuestos a hacer de mediadores, pero el ímpetu juvenil es así, y está bien que así sea porque no puede ser de otra forma. Mola. Lo siguiente fue una reunión con la directora de la Biblioteca do Floresta, una biblioteca de Rio Branco dedicada a la sostenibilidad y a la diversidad de las culturas acreanas. Resulta que comenté un día que molaría que aprovecháramos la Conferencia para pedir a los grupos indígenas y a las religiones objetos icónicos de su cultura para montar un museo de la ayahuasca en Acre. La idea pareció circular hasta el punto de que, en la sesión inaugural, el alcalde de Rio Branco ya anunció la creación de dicho museo. Y hoy hemos tenido esa reunión para empezar a hablar de cómo empezar. Mañana por la tarde visitaremos la biblioteca. Me muero de ganas. Y entonces me fui a la mesa de género. Si hay un tema interesante en el mundo ayahuasquero, ese es el género. Es curioso que habiendo sido tradicionalmente el mundo de la ayahuasca un mundo de hombres, atraiga a tantas mujeres y de todas las edades. Fue interesante y una de las mesas que más aplausos cosechó. Se habló de la importancia de las parteras en el Santo Daime y de las plantas que utilizan, del sentido de las restricciones sexuales en algunas étnicas peruanas y su sentido, o de cómo nació la mujer de acuerdo a algunas cosmologías indígenas. No me extiendo mucho porque, de acuerdo con las críticas de las críticas, que comparto, esta mesa no tenía nada de “perspectiva de género”. Era una mesa de feminidad, “que está muy bien, pero que no lo llamen perspectiva de género”. Salvó la mesa, y eso nadie pudo negarlo, la primera mujer payé (chamana). No sé su nombre porque fue una incorporación sobre la marcha. Nos contó que en su tradición las mujeres nunca son payé, se ocupan del hogar y tienen hijos. De hecho el primero suyo lo tuvo a los 10 años. Pero sintió la llamada. Las condiciones para ser payé en su cultura son extremadamente duras. Deben pasar un año entero sin beber agua y en abstinencia sexual, aisladas en la selva y comiendo solo cantidades ínfimas. Que no me cuenten historias, esto no es solo una cuestión cultural. Aquí hay un rollo genético. Pero convence a los antropólogos de esto, mejor como si no lo hubiera dicho… El final de la mesa fue precioso. Un grupo de mujeres indígenas subió al escenario y entonaron unos cánticos que puso la piel de gallina al auditorio. Veo pasar a los coches de policía desde mi ventana. Sigamos… IMG_7138 Y luego vino Benki, un líder asháninka, a hablar con nosotros. No sé si en general las leyes son injustas, pero las que se refieren a las leyes sobre ayahuasca en Brasil desde luego que lo son. Solo está permitido el uso y fabricación de ayahuasca a las religiones ayahuasqueras, pero no a los indígenas. Es una injusticia terrible heredera del más racial colonialismo. Las iglesias ayahuasqueras brasileñas más tradicionales son como fósiles vivientes, atadas a unos dogmas que cada vez están más en contradicción con el mundo moderno. O al menos lo son estos que vienen aquí, a este espacio multicultural, a defender su elección como la más legítima de las elecciones. Les recuerdo que los mestres tomaron ayahuasca en la selva, y alguien se la descubrió, y estuvieron un tiempo largo tomando solos en los seringales antes de transformar su movida en religión. Creo lo que a estos religiosos dogmáticos les fastidia de los indios es su cosmopolitismo. Eso sí, no lo olviden, los indios son indios, y su orgullo indio raramente reconocerá a un blanco como un igual a no ser que quiera algo de él. Y así es de difícil la convivencia entre todos, todos guerreando con todos. Me lo comentaba Carlos Suárez: en la selva la gente está acostumbrada a vivir en conflicto, peleándose y siendo amigos a la vez de todos y contra todos. Nada que ver con esta imagen idílica de amor y fraternidad. Lo curioso es que esa imagen idílica sí la alcanzamos nosotros más que ellos, y a la vez nos vamos allí a buscarla, ¡cuando allí lo que más predomina es el conflicto! Pienso en estas cosas y me acuerdo del Xavi y de nuestras conversaciones sobre la absurdez humana. Me fui corriendo al auditorio principal, donde Débora Gonzáles e Irene Pérez, en sendas charlas, presentaron los resultados preliminares de un estudio que promete ser de los más importantes en los próximos tiempos sobre el potencial terapéutico de la ayahuasca. En un laboratorio natural, como es un centro de tratamiento con ayahuasca en Perú, siguieron a los “pasajeros”, clientes que pasan una temporada allí, con diferentes problemas psicológicos. En esta investigación en concreto se centraron en tres tipos de problemáticas: estrés postraumático, duelo patológico, ansiedad y depresión. Los resultados fueron consistentemente positivos, estadísticamente hablando, comparados con un grupo de control de lista de espera. Y luego Carlos Suárez, de nuevo, siempre interesante, nos contó cómo el sistema tradicional de curanderismo sigue vigente en la Amazonia peruana, pero no precisamente en este tipo de centros. El curanderismo tradicional es una cosa que se da en el seno de una comunidad en donde la ayahuasca no es ni mucho menos la medicina de elección. Para empezar, en el curanderismo tradicional la ayahuasca la toma el chamán para “ver” qué le pasa al paciente, no es el paciente el que la toma. Y cuando es así, la ayahuasca que los pacientes toman es más purgante, sin apenas DMT, mientras que lo que se va imponiendo es una ayahuasca visionaria para el paciente, algo ajeno y extraño en el curanderismo peruano. De nuevo el juego de las paradojas. Igual, si he de elegir, casi prefiero que el que se lleva la parte de la DMT sea yo. Lo decía Carlos, no es ni mejor ni peor, es distinto. La cosa es que hay tantos que aún llegan buscando lo que no hay… De vuelta al cuartel general charlo con una persona a la que el gobierno brasileño le ha dado permisos para crear una iglesia llamada IDMT (iglesia de la DMT). Él es el fundador y de momento el único feligrés. Hablamos de colaboración científica. Me enseñó fotos de los cristales de DMT que extrae de la jurema, la planta Mimosa hostilis, rica en DMT. A la vuelta a Barcelona empezaremos a colaborar con su proyecto. Me encanta. Y en la mesa final Constanza Sánchez dio una charla insólita sobre la ayahuasca en el contexto del control internacional de drogas. Creo que es la primera vez que tanto ayahuasquero pudo ser capaz de poner en perspectiva qué es realmente la ayahuasca para el mundo de fuera de la selva y sus leyes. De hecho un asistente la felicitó por su presentación precisamente por haber dado esta lección de política internacional sobre drogas. No es porque sea mi colega, ni porque de lo que hablaba me resultara desconocido. Es porque escuchar la charla de Constanza,es por cómo abordó de manera tan educativa esta temática tan compleja en este contexto tan local. Luego habló un juez, que en su rigidez volvió a repetir que los pueblos indígenas no tenían legitimidad para utilizar la ayahuasca porque la ley no lo permitía. Lo siguiente es que el ya mencionado Benki, líder de los asháninka, plantó en el jardín de la UFAC, en un acto memorable, unas plantas de ayahuasca. No hay nada como proponerse querer negar la realidad para que esta se le ponga a uno en sus mismas narices. IMG_7159 Y en el cine de verano, en la plaza central, se proyectó el documental de Benjamin De Loenen Ayahuasca reframed, montado por nuestro querido Joan Manel Vilaseca. Ya lo dijo Ben durante su presentación: esta es la realidad con relación a la ayahuasca, que hay persecuciones y juicios penales, y esto pasa dentro y fuera de la Amazonia. Si hemos venido aquí, gente, es porque queremos que esto deje de ocurrir. De momento parece que mañana hay reuniones cerradas tanto de indígenas como de los grupos religiosos en las que parece que explorarán por separado fórmulas de consenso. En serio, lo que está ocurriendo estos días en Rio Branco es muy grande. Veremos qué pase mañana. Espero poder contárselo. José Carlos Bouso. IMG_7165